Artículo 19 advierte riesgos por facultar autoridades para determinar veracidad informativa
La organización defensora de la libertad de expresión cuestionó la posibilidad de que autoridades gubernamentales definan la veracidad de los contenidos en medios.

La organización Artículo 19 alertó este jueves sobre los riesgos democráticos que implicaría otorgar facultades a autoridades para determinar la veracidad de los contenidos difundidos en los medios de comunicación. La postura de la agrupación surge ante propuestas que sugieren mecanismos oficiales para auditar la información, lo cual, a juicio de los especialistas, podría derivar en la creación de una figura similar a una policía de la verdad que limite el ejercicio periodístico en México.
El organismo enfatizó que la libertad de expresión es un pilar fundamental que debe mantenerse ajeno a la intervención gubernamental directa. Al cuestionar que cualquier instancia oficial pueda decidir qué información es verdadera o falsa, Artículo 19 advirtió que dicha medida podría ser utilizada para inhibir el escrutinio público y la crítica hacia el actuar de los funcionarios federales, estatales y municipales.
De acuerdo con la organización, la tendencia de las autoridades a señalar contenidos como desinformación sin un debido proceso independiente vulnera los estándares internacionales en materia de derechos humanos. Los defensores de la libertad de prensa recordaron que la pluralidad informativa debe estar garantizada por el ecosistema mediático y la sociedad civil, y no mediante la imposición de criterios desde las secretarías de Estado o instituciones gubernamentales.
Finalmente, Artículo 19 hizo un llamado a los integrantes del Congreso de la Unión para evitar cualquier reforma o disposición que otorgue a la administración pública el control sobre la narrativa mediática. La entidad subrayó que el debate sobre la veracidad debe resolverse en el ámbito del rigor periodístico y la ética profesional, evitando que los aparatos de seguridad o comunicación social del gobierno se conviertan en árbitros de la verdad pública.


