Banxico mantendría tasas sin cambios este año ante persistencia inflacionaria
Analistas de BX+ proyectan que el Banco de México sostendrá su política monetaria actual durante el cierre de 2026, condicionando futuros recortes al 2027.

El Banco de México mantendría sin cambios su tasa de interés de referencia durante lo que resta de 2026, según proyecciones recientes del equipo de análisis de Ve por Más (BX+). Esta postura, que busca mantener el control sobre la trayectoria inflacionaria, sugiere que los ajustes a la baja en el costo del dinero se postergarían hasta el próximo año, dependiendo de la evolución del entorno macroeconómico nacional.
Aunque el nivel actual de la tasa de interés ya no representa un freno restrictivo para la actividad productiva, e incluso podría estar proporcionando un ligero impulso en ciertos sectores, los especialistas señalan una desconexión preocupante en la dinámica económica. A pesar de estas condiciones financieras, la inversión fija bruta en el país sigue sin despegar con la fuerza necesaria para dinamizar el crecimiento sostenido a largo plazo.
La estrategia de política monetaria se ha visto condicionada por la necesidad de anclar las expectativas inflacionarias en un contexto de incertidumbre global y presiones internas persistentes. Según BX+, el instituto central mantiene una postura de cautela, priorizando la estabilidad de precios sobre una flexibilización prematura que podría derivar en mayores presiones sobre la moneda nacional y el índice de precios al consumidor.
El estancamiento en los niveles de inversión se mantiene como el principal obstáculo para capitalizar el entorno financiero actual. Mientras el sector privado evalúa el riesgo y las oportunidades de mercado, los datos observados sugieren que la confianza empresarial sigue siendo un factor determinante que aún no logra traducirse en nuevos proyectos de capital de gran escala en diversas entidades del país.
Finalmente, la expectativa de un posible recorte en el primer trimestre de 2027 se mantiene supeditada a una mejora tangible en los indicadores de inversión y al comportamiento del mercado laboral. El Banco de México continuará evaluando la información entrante en cada reunión de su Junta de Gobierno, ajustando sus decisiones conforme los datos permitan confirmar una tendencia descendente más sólida en la inflación subyacente.


