Denuncian tala de árboles centenarios en Guanajuato por evento deportivo
Habitantes de Guanajuato denunciaron la destrucción de una arboleda milenaria supuestamente para habilitar una ruta de carrera atlética en zona montañosa.

Habitantes de la zona montañosa en Guanajuato han denunciado públicamente la tala indiscriminada de árboles centenarios, algunos con una antigüedad estimada de hasta 500 años, para acondicionar el terreno con motivo de una competencia atlética programada en la región. La intervención forestal ha generado indignación entre grupos ambientalistas locales, quienes señalan que la remoción de ejemplares de gran porte compromete gravemente el ecosistema y la estabilidad del suelo en una zona de alta importancia ecológica.
De acuerdo con los testimonios recabados por vecinos de las comunidades aledañas, las labores de desmonte comenzaron durante los últimos días sin que mediara una consulta pública o la exhibición de los permisos ambientales correspondientes. La preocupación principal radica en que la zona intervenida alberga especies arbóreas que forman parte del patrimonio natural de la entidad y cuya regeneración es prácticamente imposible en el corto plazo debido a su lento crecimiento.
La SEMARNAT, a través de sus delegaciones regionales, ha sido exhortada por organizaciones civiles a realizar una inspección inmediata para determinar la legalidad de las obras y evaluar el daño ambiental causado. Los denunciantes sostienen que, aunque el deporte es una actividad loable, no puede estar por encima de la preservación de los recursos naturales ni de la normativa ambiental que rige el territorio mexicano.
Por su parte, colectivos ambientalistas han solicitado a las autoridades municipales de Guanajuato que suspendan cualquier permiso relacionado con el evento hasta que se deslinden responsabilidades y se realicen los peritajes técnicos necesarios. Las autoridades estatales han indicado que se analizará el impacto del proyecto para determinar si los organizadores de la carrera incurrieron en infracciones administrativas o penales contra el medio ambiente.
Este caso ha puesto nuevamente sobre la mesa el debate sobre la gestión de espacios naturales en la entidad y la necesidad de una supervisión más estricta en la autorización de eventos masivos en áreas forestales. Mientras tanto, los habitantes mantienen una guardia constante en la zona para evitar que continúe la remoción de vegetación mientras esperan una respuesta oficial de la Fiscalía estatal sobre la posible apertura de una investigación formal.


