Gobernador de Baja California Sur propone expropiación de empresas privadas
El gobernador Víctor Castro Cosío ha generado controversia tras manifestar intenciones de expropiar empresas, provocando reacciones críticas en diversos sectores sociales.

El gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro Cosío, ha generado un intenso debate en el ámbito político y empresarial tras declarar públicamente su intención de avanzar en procesos de expropiación contra diversas empresas que operan en la entidad. La postura del mandatario estatal, expresada a través de redes sociales, ha sido objeto de señalamientos por parte de cámaras empresariales y analistas, quienes cuestionan la viabilidad jurídica y el impacto económico de esta propuesta en el desarrollo regional.
La propuesta del titular del ejecutivo estatal se enmarca en un contexto de tensiones sobre el uso de la tierra y la gestión de recursos en el estado. Representantes de diversos sectores ciudadanos han calificado la iniciativa como una medida que podría vulnerar el estado de derecho y desincentivar la inversión privada, argumentando que las acciones de gobierno deben priorizar el diálogo y el respeto a la propiedad privada sobre las medidas de carácter administrativo extremo.
Desde el entorno cercano al gobernador, se ha defendido que las intenciones de expropiación buscan, supuestamente, garantizar el beneficio social y el acceso a recursos estratégicos para la población de Baja California Sur. No obstante, integrantes de la sociedad civil y observadores políticos han criticado el tono de las declaraciones de Castro Cosío, calificándolas de imprecisas y contrarias a los principios de certeza jurídica que requiere cualquier entidad federativa en México para mantener su estabilidad económica.
Hasta el momento, la propuesta se mantiene en el plano de la intención política sin que se hayan formalizado decretos o procedimientos administrativos específicos ante el Congreso del Estado o las instancias judiciales correspondientes. La incertidumbre persiste entre los sectores productivos, quienes mantienen una postura de vigilancia ante cualquier movimiento que pueda afectar la operatividad de las empresas locales bajo la justificación de utilidad pública.
La situación ha escalado al terreno de la opinión pública nacional, donde se cuestiona si este tipo de pronunciamientos por parte de un gobernador estatal se alinean con las políticas de inversión actuales a nivel federal. Por ahora, el sector privado ha solicitado mesas de trabajo para esclarecer los alcances de lo expresado por el mandatario y evitar que el clima de negocios en Baja California Sur se vea afectado por medidas percibidas como unilaterales.


