México registra pérdida de 8,104 empleos formales durante enero
El mercado laboral mexicano experimentó una contracción en el primer mes del año, marcando un hito negativo no visto desde 2009.

La economía mexicana reportó la pérdida de 8,104 puestos de trabajo formales durante el mes de enero, una cifra que marca un precedente preocupante al ser la primera vez desde 2009 que el inicio de año cierra con números negativos en el registro del IMSS. Este fenómeno, documentado por especialistas de Banco Base, refleja un enfriamiento en la dinámica de contratación que históricamente suele ser robusta al comenzar el calendario anual.
El reporte detalla además una disminución en el número de patrones registrados ante las autoridades fiscales y de seguridad social, con una reducción cercana a los 6,000 registros patronales. Esta tendencia sugiere que, además de la contracción en la plantilla laboral, existe una salida de actores económicos del sector formal, lo cual impacta directamente en la recaudación y en la cobertura de seguridad social para los trabajadores afectados.
Aunque el primer mes del año suele presentar ajustes estacionales tras el periodo de fiestas decembrinas, la magnitud de esta caída ha encendido las alarmas entre analistas del sector privado. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social aún no ha emitido un posicionamiento detallado sobre las causas específicas de esta baja, aunque se espera que en las próximas semanas se presenten los informes detallados sobre la evolución del mercado laboral en las distintas entidades federativas.
De cara a los meses venideros, diversos sectores productivos han sugerido la necesidad de implementar incentivos que faciliten la retención de personal y la formalización de empresas. Estas propuestas, que serán discutidas próximamente en mesas de diálogo con autoridades hacendarias, buscan mitigar el impacto de esta tendencia y estabilizar las cifras de empleo para el cierre del primer trimestre del año.
El comportamiento del empleo formal en México sigue siendo una variable clave para el desempeño económico nacional, vinculada estrechamente con el consumo interno y la confianza empresarial. Economistas coinciden en que la recuperación de estos niveles dependerá de la estabilidad en la inversión fija bruta y de las condiciones del entorno macroeconómico global que impactan directamente a la industria nacional.


