Tim Scott desestima acusaciones contra Jerome Powell en el Senado estadounidense
El senador republicano Tim Scott ha cuestionado públicamente la investigación contra el presidente de la Reserva Federal, desmarcándose de la postura de Donald Trump.

El senador republicano Tim Scott declaró este martes que el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, no ha incurrido en conductas delictivas durante su gestión. Esta postura coloca a Scott como una de las figuras republicanas más prominentes en cuestionar abiertamente la investigación impulsada por Donald Trump contra el titular de la autoridad monetaria estadounidense, marcando una fisura interna dentro de su partido respecto al manejo de las instituciones financieras.
La intervención de Scott se suma a una serie de pronunciamientos de otros legisladores republicanos que, en semanas recientes, han expresado sus dudas sobre la validez de los argumentos presentados contra Powell. Estos legisladores han señalado que, ante la volatilidad económica global, la independencia de la Reserva Federal debe ser resguardada para mantener la confianza de los mercados internacionales y la estabilidad del sistema financiero.
Aunque la influencia de Trump en el partido permanece significativa, la resistencia de legisladores como Scott refleja una creciente preocupación por las implicaciones políticas y económicas de intentar remover o juzgar a los funcionarios de alto rango encargados de la política monetaria. El debate se intensifica mientras los mercados financieros observan con cautela cualquier indicio de inestabilidad institucional que pudiera afectar la política de tasas de interés y la inflación.
Por el momento, la postura de los republicanos que respaldan a Powell se centra en la defensa de los procesos técnicos y legales sobre las motivaciones partidistas. Se espera que este conflicto interno continúe siendo un punto de tensión en el Congreso estadounidense, mientras las partes interesadas evalúan si la investigación escalará a instancias más formales o si perderá impulso ante la falta de pruebas contundentes sobre posibles irregularidades cometidas por el presidente de la Reserva Federal.


